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Chipre: Pésima lección y un negro futuro

La historia de la historia de Chipre es un excelente ejemplo de cuan inapropiada se ha convertido la cobertura mediática. Muy pocos habrán entendido lo que ha sucedido en realidad y cuáles son sus implicaciones. Dar cobertura a acontecimientos, sin tener antecedente alguno o sin ponerlos en su contexto, es una de las principales razones del porqué los medios de difusión masiva han decaído en su papel como ventanas al mundo, y que informan a los ciudadanos y por tanto los mantienen activos.

La herencia de Chávez en América Latina

Chávez ha muerto y comienza ahora una América Latina sin Chávez. ¿Cuál es su legado? La mejor manera de evaluar a un jefe de Estado después de su fallecimiento, es analizar lo que deja tras su muerte. En el caso de Chávez, su imagen fue ofuscada por una serie de prejuicios ideológicos y culturales, que no dejan ver al personaje de manera clara. Las fallas evidentes de Chávez han sido exageradas por la radicalización ideológica que lo ha acompañado.

La marea está creciendo y el sistema no se da cuenta

Para todos aquellos que piensan que el movimiento Occupy Wall Street, los Indignados en España, el Foro Social Mundial y las cientos de manifestaciones de protesta que tienen lugar a nivel mundial son expresiones sin resultados concretos, lo logrado con el referendo suizo para poner un tope en los salarios y la bonificación de los ejecutivos bancarios los hará recapacitar.

Después de dos décadas perdidas, Japón se está deslizando

En los años 80, Japón era el dragón del mundo. Toda nueva tecnología – automóviles, aparatos, cámaras, equipamiento médico y nuevos sistemas de gestión – venía de Japón. Luego el país empezó a aflojar el ritmo y básicamente se durmió. No obstante, sus niveles de producción y sus reservas financieras eran lo suficientemente altos para que el declino a nivel global no afectara demasiado al ciudadano medio.

Europa: las finanzas suplantan a la política

Asistimos a un desarrollo muy interesante. Antes de la crisis el sector financiero había asumido el control de la economía “real”, es decir, la producción de bienes y servicios. El flujo de capitales especulativos ascendía a cuatro billones de dólares diarios, contra menos de mil millones de dólares del sector productivo.