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Un extraño cuento moral de banqueros, financieros y ciudadanos

Es una gran lástima que junto a abrir las puertas a la ética, la justicia social y la paz, el Papa Francisco no ha dado indicios de actualizar también la teología tradicional. La tarea más urgente es poner al día los siete pecados capitales. La actualización debe ser realizada en el ámbito de su impacto social y su perversidad. Por ejemplo ¿Cómo es posible equiparar, la pereza y la gula con la avaricia?

¿Hacia dónde va la nueva Europa?

“Puede decirse que una época termina cuando sus ilusiones básicas se han agotado”, una frase de Arthur Miller que se aplica también a las elecciones europeas que acaban de celebrarse. Esas elecciones mostraron cual fue el desencanto con Europa como un ideal que ha crecido hasta un punto peligroso.

Desigualdad y democracia

No pasa un día sin noticias sobre la creciente desigualdad, el indicador que revela el tipo de modelo económico en el cual nos hemos embarcado, gracias a la doctrina neoliberal pregonada por el llamado Consenso de Washington desde los años 90.

Mi memoria personal de García Márquez

Desde que fundé IPS en 1964 y hasta que me fui en 2001, traté de dar espacio en la agencia a los escritores latinoamericanos. Hice lo mismo con cineastas de la época en que yo era director de la RAI para América Latina (1969-1981), dando espacio a los realizadores famosos, pero que habían sido marginados por razones políticas, como Glauber Rocha, Leon Hirschmann, Jorge Sanjinés, Joaquim Pedro de Andrade y Mario Sábato, por citar los más famosos en la actualidad.

El futuro de nuestro planeta depende de 58 personas

Aunque para muchos ha pasado inadvertido, el 13 de abril el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó la tercera y última parte de un informe en el que se advierte sin rodeos que solo tenemos 15 años para evitar superar el umbral de un calentamiento global de dos grados. Más allá, las consecuencias serán dramáticas

Los ricos se quejan porque no los amamos

F. Scott Fitzgerald dijo la famosa frase “Los ricos son diferentes de usted y de mí”, pronunciada cuando en esa época, en los primeros años del siglo 20, los ricos no estaban sujetos al escrutinio público y en general eran objeto de envidia, no de resentimiento. Avanzando rápidamente hasta el siglo 21, al movimiento Occupy Wall Street , que para denunciar la creciente desigualdad social primero salió a la calle en septiembre de 2011 en el distrito financiero de Wall Street de Nueva York, en nombre del 99% de los estadounidenses que posee 60% de la riqueza nacional frente al 1% posee el 40 por ciento.

Carta a mis amigos para entender la política italiana

Más una vez, la política italiana está cambiando. Tú, así como muchos de mis amigos me han pedido una explicación sobre lo que está pasando. Les voy a dar mi perspectiva personal, que nace de una vida entera de análisis globales y por lo tanto no a través de una óptica italiana, aunque soy italiano. Me van a preguntar sobre Renzi, y a Renzi hay que contextualizarlo.

El declive de la clase media

En la actualidad se reconoce ampliamente que la división entre Norte y Sur del mundo, que se conformó tras la era colonial junto con la coalición de los “nuevos países” contra las potencias del Norte, terminó con la llegada de la globalización. Hoy hay partes del “Tercer Mundo” en el Norte y partes del “Norte” en el Sur. El mundo ya no es bipolar, con dos grandes potencias que crearon la otra gran división, Este-Oeste. Nos encontramos en un mundo multilateral, donde una plétora de siglas (BRICS, G-20, TTP, etcétera) muestran la presencia de numerosos actores.

El legado de 2013

En este momento de esperanza en lo que el nuevo año puede ofrecernos, sería útil examinar el legado que acarreamos desde el año que acaba. Fue un año lleno de acontecimientos: las guerras, el aumento de la desigualdad social, las finanzas sin control, la decadencia de las instituciones políticas y la erosión de la gobernabilidad global.

Italia nunca defrauda

Italia nunca defrauda. Mientras el mundo entero miraba en directo el discurso de Barack Obama, entre Nápoles y Roma se desarrollaba un espectáculo tragicómico imposible en otro lugar. El protagonista se llama Nicola Cosentino, tiene 54 años y sus amigos –también los de la Camorra– lo llaman Nick El Americano.

Ya con 19 años fue concejal de su pueblo, Casal del Príncipe, cuna del poderoso clan de Los Casaleses, y desde entonces su carrera política no hizo más que crecer a la sombra –perdón por la expresión­de Silvio Berlusconi.